Mic Urban

Empecemos desde el principio. Criado por padres amantes de las antigüedades en una granja de Connecticut de 1770, la familia de Mic era convencional, pero su educación no lo era. Sus padres, inmigrantes polacos de tercera generación, se dieron cuenta de la importancia de los viajes en la vida de sus hijos. La familia Urban exploró el mundo y, en un momento, se mudó a una zona rural de Brasil para convertirse en productores de leche y abrir una escuela de inglés. Su exposición a diferentes culturas a una edad temprana lo ayudó a darse cuenta de la importancia del valor de la calidad, la cultura y el diseño.

Su deseo de perfeccionar su español lo llevó a Puerto Rico en su adolescencia, donde se graduó de la Universidad de Puerto Rico. La exuberancia de la isla y la vida tropical le encantaron.

Influenciado por la dicotomía de Nueva Inglaterra y el Caribe, comenzó a convertir cubiertos antiguos en arte para vestir. Sin saberlo, este fue el comienzo de la carrera de fabricación de joyas de Mic.

El estilo y las técnicas de Mic se han desarrollado a lo largo de 8 años. Continuó sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México en Taxco bajo la tutela de maestros plateros que evitan las joyas hechas a máquina y producidas en masa. Al hacer muchas de sus herramientas a mano, Mic aprendió técnicas como la fundición precolombina, utilizada por los antiguos aztecas.

El interés de Mic en todas las cosas antiguas es lo que lo mantiene explorando la estética de todo el mundo. Si bien los diseños varían, existen similitudes innegables en culturas que están separadas por océanos. Las líneas, puntos y espirales están dispuestos en patrones similares, lo que le lleva a la conclusión de que hay elementos que nos unen a todos como humanos. Las joyas de Mic se han convertido en su expresión de los elementos que nos unen a todos. Vive y trabaja en Puerto Rico, la Isla del Encanto.